¿Todos preparados para celebrar Halloween?
En este terroríficamente divertido minicuento, Adriana, nuestra bruja favorita, tiene un problema: ¡nunca recuerda sus hechizos! Entre una rana en el desayuno, conejos en lugar de piratas y una escoba que no para de girar, Adriana va a tener que improvisar para no hacer el ridículo en la noche de Halloween.
¿Logrará recordar algún hechizo antes de que los niños lleguen a pedir caramelos? Acompañada de su gato Pitusín, y su escoba parlante Escobilda, Adriana aprenderá que, la magia no siempre es perfecta, ¡pero sí muy divertida!
¡Feliz Halloween, pequeños soñadores!




