¿Qué pasaría si, de repente, todos los niños desaparecieran durante un día entero?
Camila y el resto de padres descubren que el silencio, por muy tentador que parezca, también puede doler. Entre risas, caos, notas mágicas y un vecindario completamente desorientado, los adultos aprenderán una verdad sencilla: sin el“ruido bonito” de los niños… el mundo pierde color. Un relato tierno, real y divertido sobre ese amor que agota… pero que llena la vida desentido.




